« Sidra normanda | Inicio | Bodegón de Sobremesa »

Síkera: regalo de Reyes

por lucce | 6 Enero 2007

Entrada Restaurante SíkeraAcabo de meterme un buen trozo de roscón con un rico chocolate y me dispongo a abrir los primeros regalos que mi querido Baltasar me ha dejado en mi casa por lo bien que me he portado este año.

Espero que me traigan muchas de las cosas que he pedido. De momento ya sé que una de las peticiones que escribí en mi carta gastronómica me ha sido concedida: han abierto en mi pueblo, Barakaldo, un restaurante con una pinta extraordinaria. Se llama Síkera y creo que en breve podré disfrutar con este nuevo juguete.

Situado en pleno centro de la ciudad, el establecimiento se presenta como un bar-restaurante de cuidado diseño, con la madera como elemento decorativo preponderante, unas luces tenues que fluctuan con los numerosos vidrios en forma de botella que pueblan los botelleros superiores y unos bonitos cuadros (en exposición y venta, por cierto) presidiendo los dos espacios destinados como comedor.

Si la estética del Síkera es bonita, no lo es menos, ni muchísimo menos, la belleza en forma de pintxo que habita sobre la barra. Una amplísima variedad de aperitivos que se va renovando a lo largo de todo el día y que, con propuestas como su Foie a la plancha con reducción balsámica, chutney de mango y sal maldón o sus croquetas de rabo de toro, con salsa a la vizcaína y patatas chips, hacen que empecemos a considerar este nuevo local como un buen lugar para degustar cocina en miniatura.

Pero no nos podemos quedar sólo con los pintxos. Afortunadamente el Síkera cuenta con una carta que responde magníficamente a los deseos de todo amante a la buena mesa. Aunando tradiciones culinarias de la tierra y con una gastronomía vanguardista (vanguardia clásica, eso sí), nos econtramos con vistosos entrantes, apetecibles propuestas para las carnes y acertados platos de pescado, por no hablar de la aparente creatividad que rezuman sus postres.

La verdad es que esta crítica me surge al leer la carta pero, en principio, además de lo apetecible que ésta parece, los comentarios que me llegan de gente que ya ha pasado por el Síkera avalan lo dicho. Además, otro de los puntos a favor de este restaurante radica en su precio: menús especiales con esta calidad de platos, con entrantes, carne, pescado, postre y vino por 27 euros es algo que cuesta encontrar hoy día. De hecho, la gente se pregunta si no serán precios especiales que desaparecerán toda vez que el Síkera comience a adquirir nombre.

De momento, me alegraría por el equipo de profesionales que lo regentan. La verdad es que el par de veces que me he acercado por ahí para reservar mesa para estas fiestas que ya acaban, el trato ha sido magnífico, amabilísimo, como, por otra parte, no podía ser menos, intentando además hacer birguerías para buscarnos un hueco, cosa que, hasta el momento, no han conseguido.

Y es que precisamente en este punto es donde radica el principal pero del Síkera: su espacio. Demasiado angosto, poco comedor que además puede llegar a resultar agobiante. Pero bueno, por buscarle el lado positivo, lo podemos entender como mayor intimidad.

En fin, que mi primer regalo de reyes está. Ahora, como decía anteriormente sólo me queda encontrar un hueco para poder jugar con él. No duden que cuando lo haga volveré por aquí para reafirmar o desmentir lo ahora expuesto.

Categorías: Restaurantes |


Entradas Relacionadas



Comentarios