« | Inicio | »

Fusión de la Cofradía de Pescadores de Hondarribia y La Bacaladera irunesa SAU

por Loizaga | 3 julio 2008

imagen del encuentro con los pescadores en Hondarribia

La Cofradía de Pescadores de Hondarribia y la empresa irunesa La Bacaladera SAU crean una empresa conjunta para la gestión, transformación y desarrollo de productos de valor añadido y comercialización de los pescados procedentes de las capturas de la flota de bajura hondarribiarra, que ha sido presentada en Hondarribia.

Luis Miguel Macías, Viceconsejero de Pesca del Gobierno Vasco, manifestó en la presentación que este “matrimonio de intereses responde a los rigores que impone la difícil y cambiante situación de la pesquería y sus mercados, como un mecanismo de defensa ante las importaciones de productos del mar que quieren aprovechar el prestigio de nuestras capturas y las respetuosas artes de pesca para con el medio ambiente de nuestra flota”.

Este proyecto, que tiene ya carta de naturaleza, ha sido impulsado y auspiciado por el Gobierno Vasco viendo las dificultades del sector pesquero en la actualidad “y no es una actuación contra nadie ni contra nada, no pretende apartar a nadie de la cadena de comercialización y distribución de las capturas de nuestros arrantzales”, dijo el Viceconsejero, “simplemente es una fórmula, adoptada por los actores principales del sector, que hace participes a los arrantzales de la comercialización de sus propios productos y, en consecuencia, que les procura un precio justo por su trabajo”.

En esa línea, Luis Miguel Macías mantuvo que “no veo que, tras diez años, las cofradías de pescadores sean meras subastadores de pescado, y entiendo que el futuro del sector está en su participación directa en la cadena de comercialización y en aportar valor añadido al producto”.

Para el Viceconsejero de Pesca del Gobierno hay dos factores principales que ofrecen un producto de máxima calidad: “una es la característica de nuestro mar Cantábrico y otro, y también determinante, el arte de pesca de nuestro arrantzales, que realizan capturas de atún y bonito uno a uno, respetando la pesquería y siendo así garantía de futuro”.

Que el consumidor reconozca nuestro pescado
Para Norberto Emazabel, Abad Mayor de la Cofradía de Pescadores de Hondarribia, el acuerdo con el sector industrial y la nueva empresa creada “es sin duda un mensaje tranquilizador, no sólo para los arrantzales, que encontrarán estabilidad en su trabajo y en el precio de sus ventas, sino también para el consumidor final, que va a encontrar en los puntos de venta nuestro productos perfectamente etiquetados, con su procedencia, barco y día de captura, como máxima garantía de calidad y, al mismo tiempo, elaborado para su consumo en la condiciones óptimas. Esa ha sido siempre una constante en nuestra Cofradía: que los consumidores supieran la procedencia del pescado que compran y que lo valoren en su justa medida”.

Para José Mª Salvador, Director-Gerente de La Bacaladera, este acuerdo estratégico va más allá de un pacto comercial, “se trata de ofrecer, por un parte, una garantía de estabilidad y precio justo para el trabajo de nuestro arrantzales; también de dotar de valor añadido a productos tan nuestro como los del mar para todo el canal de distribución, tanto a los consumidores finales como al canal de hostelería; y por supuesto, es una estrategia para aprovechar sinergias y recursos que como en ningún otro lado tenemos: un pescado capturado una noche y que, en menos de 48 horas, puede estar en restaurante del primer nivel y en los lineales de las grandes superficies, ya manipulado, desespinado, porcionado y embasado al gusto de cada consumidor”.

En este contexto, Salvador adelantó que para esta primera quincena de julio pueden estar a disposición de los proveedores los primeros productos de atún y bonito dispuestos para el mercado; y a mediados de agosto estarán disponibles las bandejas, etiquetadas e identificadas, en los lineales de las grandes superficies.

Luis Miguel Macías quiso referenciar en la presentación que este acuerdo y esta empresa no sólo es cosa de dos, en referencia a la Cofradía y a la empresa La Bacaladera, sino que representa una línea de trabajo estratégica en la que “ya trabaja Azti-Tecnalia para aportar tecnología innovadora y de vanguardia, y que está también abierto a la participación de otras cofradías de pescadores del territorio”.

La nueva empresa creada entre la Cofradía de Pescadores de Hondarribia y La Bacaladera hace especial hincapié en la demanda actual del mercado, que quiere productos de máxima calidad, limpios y desespinados, en porciones que sean asequibles y fresco como recién pescado. La estrategia planteada ofrecen una respuesta cierta a esta demanda y añade además regularidad en la distribución y estabilidad en el precio.

Está previsto que el proceso y transformación alcance a más de 500 toneladas de las capturas de la flota hondarribiarra, principalmente unas 400 de atún y bonito, así como la gestión de especies como verdel, txitxarro y otras pelágicas con una capacidad de congelación diaria de 150 toneladas.

La puesta en práctica de este acuerdo exigirá importantes inversiones en nuevas instalaciones de procesamiento en La Bacaladera SAU, que generarán nuevos puestos de trabajo para hacer realidad un nivel de transformación de pescado que alcanzará las 2.000 bandejas diarias de diferentes productos o, lo que es lo mismo, un volumen de proceso de 2.000 kilogramos diarios de pescado.

Pie de foto: Luis Miguel Macías, Norberto Emazabel y José Mª Salvador, en la terraza de la Cofradía sobre el puerto pesquero de Hondarribia

Noticia vía: Bacaladera de Irún

Tags: , , , , , ,
Categorías: Gastronomía, Noticias, Productos | Ningún Comentario »



Comentarios