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Cenar en la Laurel

por lucce | 29 Octubre 2007

Calle Laurel de LogroñoHacía tiempo que no bajaba a Logroño. Bueno, en realidad, el recién finiquitado fin de semana, hemos bajado a un pueblo muy cercano a la capital riojana, Albelda de Iregua, a visitar a una amiga. Este municipio, de unos 2.500 habitantes está bien, sí, pero parece que la oferta gastronómica en cuanto a establecimientos es más bien escaso. Por ello, tras achuar unos potes en algunos de los bares de Albelda, el sábado por la noche nos fuimos a cenar a Logroño.

La elección de donde cenar allí no llevó demasiado debate y es que nos decantamos, casi con unanimidad, en visitar el casco viejo logroñés y centralizar nuestra ingesta en la archiconocida Calle Laurel.

La calle Laurel de Logroño es una de las capitales del tapeo, uno de los paraísos del pintxo, un inacabable carrusel de bares con la peculiaridad de que, la mayor parte de ellos están especializados en una propuesta gastronómica en miniatura.

A pesar que, como decía al principio, hacía bastante tiempo que no íbamos a la Laurel, este pasado sábado recordé porque me gusta tanto esta calle y porque son más que merecidos los epítetos que he señalado al principio.

La ronda comenzó en un bar que, en este caso, no conocía: Los Rotos. Este establecimiento no se halla enclavado en la propia calle Laurel si no en una cercana, la Calle San Agustín. Su especialidad, en este caso y como el propio nombre del bar indica, son los huevos rotos, acompañados de otros productos y todo ello, dispuesto en un bollo de pan. Setas, txistorra, gulas, calabacín… distintas combinaciones, todas ellas con idéntico resultado: delicioso. Una buena y potente, eso sí, forma de iniciar la ronda por la Laurel.

La siguiente parada fue “el de los champis”, el Bar Soriano (Travesía de Laurel, 2). Este ya lo recordaba de anteriores incursiones en las que degustamos unos champis a la plancha, en un trozo de pan y con un delicioso y sabroso jugo.

Bocadillitos del Pata Negra de la LaurelPosteriormente nos decantamos por pintxo frío, optando por el Pata Negra (Calle del Laurel, 24) en donde dimos buena cuenta de unos bocadillitos de jamón ibérico con, si no recuerdo mal, queso de tetilla fundido (en mi caso), anchoa, pimientos y tomate por parte de mis acompañantes. Un bar a reventar que nos sirtvió de transición para seguir cenando a ritmo de tapa.

CojonudoSeguido del Pata Negra, a mí me apetecía probar otras vez la Sepia del Bambi, pero mi propuesta no cuajó y nos dirigimos directamente al de los Cojonudos. Este es uno de los más clásicos de la Laurel. El bar en cuestión se llama Simpatía C/ Laurel, 21) y su especialidad, el cojonudo, es un pintxo compuesto de un huevo de codorniz frito, un piquillo y una rodaja de chorizo picante, todo ello sobre una rodaja de pan. Pues eso, el Cojonudo está idem.

Como imaginarán, a estas alturas, los estómagos empezabana a llenarse y los efluvios de los crianzas a soltar la lengua. Por ello, decidimos echar el último pote y la última tapa y ya después hacer un impás relajado con copa en ristre en algún garito fuera ya de la Laurel. Pero, como decía, había que clausurar la ronda en orden y, por ello, nos decantamos por las antológicas patatas bravas de la Taberna del Laurel. Creo que, después de las de la Mejillonera donostiarra, son las mejores patatas bravas que he probado nunca.

En fin, aquí acabamos nuestra cena en la Laurel, pero aún nos dejamos muchos otros bares y muchas otras propuestas de esta cocina en miniatura de esta mítica calle: Zapatillas de jamón, calzoncillos, morritos, oreja…

Con todo, si se han quedado con ganas de más, les dejo este enlace dedicado a la Laurel, en el que podrán encontrar toda la información referida a esta zona del casco antiguo logroñés, una zona de visita obligada para todos y todas los que gusten del buen beber y del buen comer.

Categorías: Restaurantes, Productos |


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2 Comentarios en “Cenar en la Laurel”

  1. patricia dice:
    29 Octubre 2007 a las 17:38

    Hola Lucce…
    A mi aun me deben un viajecillo para visitar la calle del Laurel… volveré a recordarselo al interesado…

  2. lucce dice:
    29 Octubre 2007 a las 18:03

    Pues no dudes en recordárselo, Patricia, porque como he dicho al final, es una calle ineludible para los que nos gustan estos placeres y, además, vosotros, que sois zaragozanos, no os pilla nada mal.
    Y como consejo, ir relativamente pronto (si váis a la tarde-noche), sobre las 20:30 o así, porque más tarde se hace impracticable pedir en los bares. También decir que es francamente recomendable potear allí a mediodía.

    Un saludo. Para nosotros también es un placer leerte por aquí.

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