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Aranjuez
por lucce | 30 Abril 2007
AsÃ, sin más. Hoy el encabezamiento de esta entrada se refiere al pueblo madrileño de Aranjuez, localidad que elegimos para hacer noche y dÃa a la vuelta de nuestras vacaciones de Semana Santa (¡qué lejanas ya!) y de la que volvimos con una muy grata impresión.
Una ciudad limpÃsima, ordenada, tranquila, elegante y gastronómicamente hablando muy rica. Para empezar por la gran catidad de establecimientos con los que cuenta y segundo por sus productos autóctonos.
AsÃ, lo que era toda la zona cercana al Palacio Real, junto con su parte antigua, estaba plagada de atractivos e interesantes restaurantes, basados, en su mayorÃa, en una cocina tradicional y asentada en los frutos gastronómicos de la zona; además de este tipo de establecimientos, también proliferaban los restaurantes temáticos o basados en diferentes procedencias geográficas: cocina italiana, irlandesa, asiática…
En la noche que pasamos allà nos decantamos por un italiano, llamado Vivaldi que, la verdad estuvo muy bien, sobre todo en cuanto a ambiente: tranquilo, relajado, dirÃa casi que excesivamente agasajados.
Respecto a los platos que elegimos la oferta también fue muy buena, por no hablar de la abundancia (no recordaba haberme quedado yo sin acabar un plato y en este caso lo hice): nos decantamos por dos entrantes - uno de ellos un pastel de carne - y sendos platos de pasta.
Finalmente, me gustarÃa referir los productos gastronómicos propios de Aranjuez y toda su región; me sorprendió, sinceramente, que los más caracterÃsticos fueran fruto de las huertas y de los campos de regadÃo, los cuales son, en principio, más conocidos en otras zonas, como Navarra, por ejemplo; y es que me estoy refiriendo a productos como la fresa, la alcachofa o los espárragos, frutos que tenÃan presencia en muchos puntos de la ciudad, incluido también en el desayuno del hotel (las fresas, claro está), un más que recomendable hotel, por cierto, precioso El Cocherón.
Una cocina, con todo, marcada por el carácter ribereño de la localidad, regada por el Tajo; pero también, la historia regia que ha caracterizado Aranjuez, ha sido un factor determinante que ha marcado su cocina.
AsÃ, el hecho de que muchos de los diferentes monarcas españoles eligieran el pueblo madrileño como lugar de asueto y como espacio en el que practicar la actividad cinegética, ha hecho que la gastronomÃa autóctona se haya basado en las diferentes carnes de caza.
Pero también el propio glamour real de Aranjuez es el que ha provocado que históricamente se haya cuidado al detalle su cocina y que, de esta forma, uno se vaya encontrando extraordinarias e ingeniosas tapas, imaginativos y deliciosos platos.
En fin, que con esta humilde entrada simplemente he pretendido recomendarles que visiten la villa de Aranjuez, que merece la pena, en muchos sentidos, entre ellos y por supuesto, el gastronómico. Y que, desde las pasadas vacaciones, queda marcada cmo una ciudad fantástica en la que alojarse cuando tenga que bajar a Madrid, por ejemplo.
Categorías: GastronomÃa, Restaurantes |



